Deysi Navarro, cultivar cacao, cultivar oportunidades

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En Nicaragua emerge una historia de empoderamiento femenino, innovación rural y desarrollo sostenible. Deysi Navarro Enríquez, una joven madre de 25 años originaria de la comunidad de Mina de Hierro, en el municipio de Rosita, ha transformado su vida y su entorno gracias al fortalecimiento de capacidades brindado por la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) a través de los proyectos PROCACAO y NICACAO. Deysi ha potenciado su liderazgo, emprendimientos y conocimientos técnicos, convirtiéndose en un referente local para la producción sostenible de cacao, la restauración ambiental y la agregación de valor desde lo rural.

De ganadera a prestadora de servicios: el primer paso hacia el liderazgo

Antes de involucrarse en el mundo del cacao, Deysi trabajaba junto a su familia en actividades ganaderas. “Colaboraba en las labores de vacunación, pastoreo, en todo lo que implicaba el cuido del ganado”, recuerda. Pero su pasión por el agro venía desde la niñez. En 2022, Teresa Navarro, técnica del proyecto PROCACAO, la motivó a integrarse como prestadora de servicios para la producción de cacao bajo sistemas agroforestales.

Gracias al acompañamiento de ONUDI, Deysi se capacitó y formó en poda, injertación, elaboración de abonos orgánicos (bocashi), marcos de plantación y manejo de viveros, entre otros. Se convirtió en la líder del grupo de prestadores de servicios “Los Triunfadores”, conformado por tres mujeres y dos hombres, quienes hoy son reconocidos por su capacidad técnica y compromiso comunitario.

Un grupo de prestadores de servicios es una agrupación de jóvenes productores e hijos de productores que brindan servicios agronómicos remunerados para la producción del cacao bajo sistemas agroforestales. Su principal objetivo es brindar servicios especializados en las actividades de manejo del rubro cacao, generar ingresos y compartir experiencias, conocimientos e ideas para fortalecer el grupo, y reforzar los aprendizajes.

“Gracias a estos ingresos, puedo pagar mis estudios universitarios en Ingeniería en Gerencia Agropecuaria, cubrir los gastos de mi hijo y contratar mano de obra para mi parcela de cacao”, cuenta con orgullo. Productores y productoras del municipio buscan el grupo de prestadores de servicio “Los Triunfadores”, por su experiencia y confiabilidad.

También ha colaborado en procesos como el levantamiento de polígonos para el cumplimiento del reglamento EUDR. “Me siento más fuerte, más capaz, más segura”, afirma. “He ganado conocimientos y una visión positiva de futuro”.

Productora de cacao: restaurando el ambiente con visión empresarial

Además de liderar su grupo de servicios, Deysi también es productora. En 2023 estableció tres manzanas (2.1 hectáreas) de cacao con apoyo técnico de ONUDI, y en 2024 sumó dos más (1.4 ha), con un 97% de plantas clonadas. “Sembrar cacao es una forma de retribuir al medioambiente, sobre todo cuando se viene de la ganadería, que es muy contaminante”, reflexiona.

En su parcela aplica los conocimientos adquiridos: podas técnicas, fertilización agroecológica, control de malezas y planificación productiva.

Empresaria de vivero: cultivando futuro desde la raíz

Impulsada por su vocación emprendedora, Deysi incursionó en la producción de plantas como una nueva línea de negocio. En 2023 estableció un vivero con 25,000 plantas de cacao y especies forestales, adquiridas por NICACAO para suplir la demanda de las y los productores en otros territorios.

En 2024, produjo 5,100 plantas de cacao y 2,000 forestales. Para 2025, diversifica aún más su oferta incluyendo frutales, ornamentales y cítricos. Actualmente, mantiene más de 3,000 plantas listas para distribución.

Innovadora en transformación: de la baba de cacao a la jalea artesanal

Deysi ha dado un nuevo paso en su camino de innovación: la transformación artesanal del cacao. Inspirada al observar el néctar que suelta el grano fresco, experimentó con la elaboración de jaleas naturales a base de baba de cacao, piña y jengibre. Ya ha producido y comercializado unas 300 unidades de forma local en su municipio.

“Vi que ese juguito tenía potencial y al investigar descubrí que se podía hacer vino y jalea. Me animé a probar”, cuenta entusiasmada. Su jalea es completamente natural, sin preservantes ni aditivos, y ha demostrado conservarse bien con el tiempo. Aunque aún está en fase experimental, planea escalar su producción para llegar a los municipios vecinos.

Además, espera las nuevas capacitaciones en elaboración de bombonería, vinos y agregación de valor que brindará ONUDI a través del proyecto NICACAO, con el objetivo de seguir diversificando sus productos y aprovechar al máximo los recursos del cacao.

Un modelo de empoderamiento para mujeres rurales

La historia de Deysi Navarro es testimonio del poder transformador del conocimiento técnico y el acompañamiento oportuno. Su liderazgo, visión emprendedora y compromiso con el desarrollo sostenible la convierten en un referente de la nueva generación de mujeres rurales que están construyendo la industria del cacao en Nicaragua.

“Todo este conocimiento, nadie me lo puede quitar. Con él, puedo seguir aportando al crecimiento del cacao y al bienestar de las familias cacaoteras”, afirma con convicción Deysi.