Eloy Salgado Soza, testimonio que un buen manejo del cacao da frutos
Eloy Salgado Soza, propietario de la parcela “Gracias a Dios” y socio de la cooperativa COPESIUNA desde 2002, es un ejemplo vivo del impacto positivo de un buen manejo en el cultivo de cacao. En 1990, Eloy cultivaba pimienta, pero decidió cambiarse al cacao, comenzando con un acopio modesto de 3 quintales de cacao baba. En sus inicios, contaba con ½ manzana de cacao híbrido cerca de su casa, la cual expandió a 2 manzanas, y posteriormente integró variedades policlonales en un área compacta con el apoyo del proyecto PROCACAO.
Actualmente, su producción ha dado un salto impresionante. En los primeros cinco meses de este año, ha logrado cosechar 18 quintales, y proyecta alcanzar una producción de 40 quintales de cacao baba en 2024, equivalente a 15 quintales de cacao secos por manzana. Este avance es un testimonio de su compromiso y del buen manejo del cultivo. Eloy es ahora un productor orgánico certificado por Rainforest Alliance.
Inicialmente, Eloy no daba el manejo adecuado al cacao híbrido, aunque siempre le tuvo un gran amor. No quería injertar ni podar los árboles porque le parecían bonitos. Sin embargo, su perspectiva cambió tras un intercambio de experiencias a la cooperativa Ríos de Agua Viva, donde observó los beneficios del buen manejo: mientras él apenas tenía algunas plantas produciendo, en otras parcelas, las hileras de cacao estaban llenas de frutos. Este aprendizaje fue clave para que adoptara los manejos culturales del cacao, el policlonal y comenzara a ver resultados significativos.
Ahora en su parcela se han realizado tres escuelas de campo. Su éxito ha despertado el interés de ganaderos de la zona, demostrando que el cacao no solo aporta a la economía, sino también a la tierra.








