Teresa Navarro, liderazgo y pasión por el campo
En el corazón del Triángulo Minero, específicamente en Rosita, vive Teresa Navarro Rivas, una mujer multifacética que combina su pasión por la agricultura con su dedicación a su familia y comunidad. Teresa, de 38 años, es ingeniera agropecuaria, graduada de la Universidad Católica Agropecuaria del Trópico Seco (UCATSE), Departamento de Estelí, Nicaragua.
Su trayectoria profesional y personal es un testimonio de esfuerzo, resiliencia y compromiso con el desarrollo rural.
Teresa no sólo es una técnica destacada de campo de NICACAO, sino también una madre de tres hijas: la mayor de 22 años, una de 10 años y la pequeña de 17 meses. Su vida familiar y profesional se entrelazan de manera armoniosa, encontrando tiempo para cuidar a sus hijas, atender su parcela de dos manzanas de cacao en su finca y liderar procesos de asistencia técnica en 22 comunidades de Rosita.
«Mi familia es mi motor, pero también encuentro satisfacción en acompañar a los productores en su crecimiento. Mis días son intensos, pero siempre busco un equilibrio, dedicando tiempo a mis hijas, ya sea jugando y compartiendo momentos en casa», afirma Teresa.
Experiencia y liderazgo técnico
Con seis años de experiencia laboral, Teresa ha trabajado en el Proyecto PAISAN ejecutado por el MEFCCA, y en los proyectos PROCACAO y NICACAO. Actualmente, brinda asistencia técnica a 91 productores y productoras. Su enfoque no sólo se limita a resolver problemas técnicos, sino que busca construir relaciones de confianza y respeto con los productores.
Una vida forjada en el campo
Desde niña, Teresa estuvo rodeada de la ganadería y la agricultura, gracias al trabajo de su padre como ganadero. Esa experiencia temprana la llevó a elegir una carrera de campo, impulsada por su deseo de contribuir al desarrollo rural. Durante su tiempo en la universidad, trabajó en módulos educativos de manejo de ganado mayor y menor, además de manejo agronómico en granos básicos y hortalizas, pasando de ser una obrera dedicada a cuidar el ganado, a encargarse de la asistencia técnica para estudiantes.
Compromiso con su comunidad
Teresa no sólo dedica su tiempo a las visitas técnicas y a la producción de cacao, sino que también valora el impacto social de su labor. Considera que apoyar a las mujeres y jóvenes en el campo es esencial para generar cambios significativos en sus comunidades. Su capacidad para comunicarse de manera abierta y espontánea le ha permitido ganar el respeto y la confianza de quienes acompaña.
Pasión y sueños
En su tiempo libre, Teresa encuentra en el básquetbol una forma de distraerse, recordando los días en que lo practicaba durante su juventud. Además, dedica momentos a cuidar su parcela de cacao, un proyecto personal que refleja su amor por el campo y su compromiso con la sostenibilidad.
Para Teresa, el cacao no es sólo un cultivo; es un medio para transformar vidas. Su historia es un ejemplo inspirador de cómo el trabajo duro, el liderazgo y la empatía pueden marcar una diferencia en el desarrollo rural y en las vidas de quienes dependen de la agricultura.








